ADRIEL
Adriel estaba muy nervioso cuando llegó a la perrera junto con otros 13 perros. A ninguno de ellos se le había acariciado ni manipulado nunca de verdad. Al principio, Adriel se quedaba paralizado y temblaba si alguien se le acercaba, pero con el tiempo, la paciencia y unos cuantos mimos extra, ha ganado mucha más confianza.
Le encantan los mimos y sería un compañero estupendo para la familia adecuada, que le dedique tiempo y le trate con paciencia.
En la perrera, estará completamente vacunado, llevará un microchip y tendrá su pasaporte. Se le habrán hecho análisis de sangre, estará castrado y recibirá tratamiento preventivo contra la dirofilariosis, así como contra garrapatas, pulgas y parásitos intestinales.



