CARIÑO
En noviembre de 2024 nos avisaron de que había un perro abandonado junto a un canal en Albatera. Los vecinos le daban de comer, pero estaba tan asustado que no dejaba que nadie se le acercara; siempre salía corriendo y solo volvía cuando la gente se había marchado. La enorme extensión de la zona hacía que rescatarlo resultara extremadamente difícil.
Hablamos con el propietario de una casa cercana, quien nos dijo que llevaba allí desde abril o mayo y nos habló de una mujer, Elena, que le daba de comer a diario y se había ganado poco a poco su confianza, aunque todavía no conseguía atraparlo. Le dejamos nuestro número por si alguna vez necesitaba ayuda.
Dos meses después, en enero de 2025, Elena nos llamó para decirnos que por fin había conseguido atraparlo, pero que no podía quedárselo. Así fue como Cariño llegó a nuestro centro: un chico grande y guapo, muy nervioso y tembloroso, pero en buen estado físico. Los análisis de sangre revelaron que era positivo en leishmaniosis con niveles elevados, y ahora está en tratamiento.
Gracias al tiempo y a la paciencia, hoy Cariño es un perro diferente; aunque sigue mostrándose receloso con la gente nueva, es un perrito feliz, muy cariñoso y juguetón al que le encantan que le froten la barriga y los paseos, y que siempre te recibe moviendo la cola.
Cariño está completamente vacunado, tiene microchip y pasaporte, está castrado, se le han hecho análisis de sangre, recibe tratamiento contra garrapatas y pulgas, está desparasitado y toma profilaxis contra la dirofilariosis. Se porta muy bien cuando se le lleva con correa y es un perro cariñoso y tranquilo.
Cariño tiene ahora 6,5 años y sería un compañero estupendo para la familia adecuada.


